“La educación afectiva está presente en todas las materias, no solo en las del ámbito sexual y biológico”

Hace 34 años que Juan Andrés Levermann está en contacto con adolescentes en las aulas. La experiencia del Director de Estudios de Secundaria del Colegio San Pablo aporta un diagnóstico sobre la educación afectiva y sexual que implica un desafío para los docentes

Levermann es profesor y licenciado en Filosofía por la Universidad Católica Argentina y dicta clases de Filosofía de Segundo y Tercer año del Colegio San Pablo. En su escuela educan la afectividad con asistencia a los jóvenes a través de sacerdotes, encargados de curso, personas que tienen una vida ejemplar y con una gran afinidad con las familias.

Los alumnos del colegio San Pablo son jóvenes que viven las dificultades propias de esta época. Hay cuestiones que son un denominador común en cualquier colegio secundario.

¿Cómo ve la situación sexual y afectiva en los jóvenes hoy?

Los jóvenes pueden acceder a contenido pornográfico en los celulares a todo momento, tienen computadoras en sus dormitorios, conocen malos ejemplos, y están en contacto con desordenados modelos sociales que se imponen.

Ante este panorama la educación sexual y afectiva es un tema esencial en la agenda de cualquier profesor.

¿Qué estrategias utilizan y cuáles son sus objetivos?

La educación afectiva está presente en todas las materias, no solo en las del ámbito sexual, como biología o religión y filosofía. Al ser un colegio solo de varones ocupa un lugar central la educación en el trato a las mujeres, ya sea la madre, la hermana o la novia. Esto se enseña en la predicación, los retiros, y con el ejemplo. Hay una sinergia entre todas las materias, que empieza por el ejemplo.

El licenciado Levermann explica que hoy impera una visión desgajada de lo sexual, orgánico, humano y espiritual. Pero lo sexual forma una dimensión central en la persona, que no puede estar ajena al orden y jerarquía de valores que son propios de la persona y del hombre cristiano. Desde el Colegio San Pablo se intenta contrarrestar la visión veterinaria donde lo sexual está separado de lo afectivo y moral.

¿Cuáles cree que son los principales desafíos para trabajar efectivamente con los alumnos?

Es un gran desafío que los alumnos tengan acceso a imágenes sexuales, al alcohol, a fiestas, e incluso drogas que quitan las inhibiciones y facilitan cualquier tipo de desorden en la conducta sexual y afectiva. Eso ocurre fuera del colegio donde los jóvenes están en manos de su familia. El secreto quizá sea dar los recursos espirituales, intelectuales y científicos para apoyar a aquello que los chicos viven en su familia.

“Intentamos contrarrestar la visión veterinaria donde lo sexual está separado de lo afectivo y moral”

¿Cómo hace, como director, para lograr un trabajo efectivo de sus profesores?

Los profesores en ciencias biológicas son bioquímicos y médicos asique sobre la parte científica de enfermedades y biología están perfectamente documentados y no se esquiva ningún tema. Buscamos tratar la educación sexual en un ambiente científicamente serio y con respeto, porque hablamos de órganos y conductas de la persona humana, no de una misión animal.

¿Le parece importante que sus profesores se capaciten directamente en educación sexual y afectiva?

No nos interesa algo que esté en línea con los criterios posmodernos o el simple disfrutar de la sexualidad. Es importante una educación donde todo eso esté integrado a la conciencia moral, para desenvolverse de manera pacífica y jerárquica.

Es necesario que los profesores, que muchas veces viven con los criterios posmodernos, se capaciten para poder dar una educación afectiva y sexual integral. El Director de Estudios cree que es necesario recuperar el valor de la vida y la familia, la idea de recibir a los hijos, a los chicos integrados, como lo hace el colegio.

“Hay muchos aspectos que giran en torno a la vida afectiva y sexual que implica toda una cosmovisión y un docente de biología, por su mera profesión, no lo tiene”, explica Juan Levermann.

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Si no es ahora ¿cuándo?

Casi todos nosotros, de alguna u otra manera tuvimos, la fortuna de recibir una educación formal que nos dio herramientas para nuestra vida. Pero hay algo que quedó relegado en nuestra formación y hoy se paga caro: no nos enseñaron a lidiar con nuestros sentimientos y afectos, no nos enseñaron a desarrollar las relaciones amorosas que queremos. Por eso hoy queremos dar nuevas oportunidades y horizontes a nuestros jóvenes, queremos transformar el analfabetismo afectivo en educación global en el amor. Si no es ahora ¿cuándo?

Por eso, queremos invitarlo a participar de la capacitación online de Grupo Sólido Educación Global en el Amor

Educación Global en el Amor